Suculento y fino plato para degustar en la mesa, durante el verano y, por qué no también en el ocaso de éste, cuando principia el otoño.
Se trata pues de dos ingredientes, através de los cuales, se yuxtaponen entre sí y, dan protagonismo a esta receta: el calabacín verdoso y el fuerte queso roquefort. Dan como resultado, una textura al paladar, muy exquisita. Se acompaña con lechuga troceada y tomate cherry de campo.
Ingredientes:
1 kg. de calabacín verdoso
150grs. de queso Roquefort
40grs. de maizena
3 yemas de huevo
3 claras a punto de nieve
Sal
Preparación:
En un recipiente rectangular, colocamos papel de hornear a medida. Encendemos el horno a 170ºcc.
Mientras, hervimos en una cacerola de acero inoxidable, el calabacín troceado Una vez hervido, escurrimos bien y lo trasladamos en un bol. En él añadimos, el queso roquefort, la maizena, las tres yemas de huevo y un poco de sal. Removemos bien.
En otro recipiente, batimos las claras a punto de nieve y las mezclamos con la anterior masa. Seguidamente, vertemos el contenido al recipiente rectangular ya preparado y al horno hasta que cuaje en toda su área. Cabe controlar esta cocción cuidadosamente. Acabado este proceso, gratinamos para que dore un poco. Sacamos, atemperamos y desmoldamos. Finalmente, en una bandeja de presentación, disponemos el Cake, corolado de lechuga troceada y tomate cherry. Enfriamos, volvemos a temperar y servimos.
El Sibarita
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